Ciencia y Sociedad

Hace unas semanas me invitaron a colaborar con La Nueva España, el diario más leído en Asturias. De momento mis colaboraciones están accesibles solo para suscriptores por lo que colgaré aquí las trasncripciones un par de días después de ser publicadas.

Ciencia y Sociedad
Publicado en La Nueva España el 9 de octubre de 2016



Estamos en un momento dulce. Nunca hemos vivido tan bien como ahora. Pensarán que es porque nos encontramos en una sociedad civilizada que ha conseguido alimentar, mantener sanos y formar a sus miembros a pesar de las dificultades económicas, pero en realidad es una tendencia a nivel mundial. Nunca ha habido menos pobreza global que ahora, el número de muertes infantiles desciende, hay menos gente pasando hambre y la esperanza de vida aumenta. No hay un tiempo pasado mejor que el presente. Y esta evolución se debe al desarrollo científico y tecnológico. La ciencia ha conseguido desarrollar vacunas que permiten la supervivencia de más gente, desarrollar cultivos más resistentes a plagas y sequías, mejorar la coordinación del personal de emergencias en situaciones de crisis, por poner unos ejemplos variados. La ciencia ha mejorado nuestras vidas de tal forma que nuestros propios bisabuelos no reconocerían en absoluto la sociedad en que nos hemos convertido, pero no solo por las nuevas tecnologías, sino también en aspectos de alimentación, salud, producción de energía, etc.


Es evidente que la ciencia también ha cometido errores, hay casos trágicos como algunos accidentes industriales que provocaron daños enormes o de fármacos cuyos efectos secundarios no fueron del todo analizados en su momento. Pero la ciencia ha aprendido de esos errores y actualmente las plantas químicas tienen medidas de seguridad muy severas y los medicamentos se someten a protocolos clínicos muy estrictos antes de ser aprobados por las autoridades competentes, por poner dos ejemplos.


La ciencia aprende de sus errores y no tiene miedo a la rectificación. Es por ello que los científicos somos bastante reticentes a expresarnos con afirmaciones rotundas, porque somos conscientes de que pueden existir factores que cambien el corpus de conocimiento actual. Para un científico un “muy probablemente” significa que está casi seguro, que todos los indicios a su alcance le hacen pensar eso; en su mente sin embargo siempre permanece la duda de si se habrán analizado todos los factores involucrados. Esto a veces nos resta fuerza ante la opinión pública, pues estamos acostumbrados a oír afirmaciones muy tajantes en otros ámbitos y a darles credibilidad. Por eso es importante que expliquemos cómo se construye la ciencia y los mecanismos de revisión que tiene. En este sentido es crucial que los científicos seamos capaces de contactar con la sociedad y defender la necesidad de que el método científico, entendiéndolo como reproducible e independiente del observador, impregne todos los niveles de nuestra sociedad.


Las sociedades en las que los científicos tienen voz y presencia en la esfera pública son sociedades más formadas y con mejor información, lo que lleva a mayores exigencias a sus gobernantes y hace avanzar a las naciones hacia sociedades más justas y más avanzadas. La ciencia está íntimamente presente en nuestras vidas, de forma cotidiana en los productos que consumimos y en el uso de las tecnologías que nos rodean. Usamos energía todos los días pero nuestro uso como consumidor de dicha energía no incluye el conocimiento de cómo se genera y se transforma, a la vez que la producción de energía de forma sostenible es una necesidad global y que precisa de decisiones políticas para convertirla en realidad.
La ciencia es una actividad humana y como tal está plagada de historias que merecen ser contadas, de descubrimientos que nos asombran, de situaciones que tienen su sitio en la Historia de la humanidad y que a veces, por esa irreal separación entre lo que es de “letras” y de “ciencias” no tienen el sitio que le corresponde. Por eso, desde la Asociación de Divulgación Científica de Asturias queremos encontrar lugares y momentos para hablar de ciencia, de todos los aspectos relacionados con ella y para todos los públicos, tengan la formación que tengan. La ciencia nos apasiona y estamos convencidos de que si la conocen, a ustedes también les va a apasionar.